
La Odisea busca ofrecer una imagen en la cual pasado y presente queden conectados por una lógica que no ha cesado de operar, más inquietante resulta el futuro que nos advierte. Si el ángel de la historia, de acuerdo a la analogía que hace Benjamin, sigue siendo forzado a ir hacia delante, visualizando las nuevas ruinas que quedan luego de la destrucción incesante, todo parecería indicar que, como tal, lo que ha quedado de la civilización es este núcleo violento, ahora ya salido a la luz y conocido por todos, e incluso así aceptado.
«La Odisea» de Nolan: violencia, historia y nihilismo
Deja un comentario